Por qué nace WineTracer: cuando tres socios ven un problema claro en el mercado del vino
- 21 nov 2025
- 3 Min. de lectura
El sector del vino está lleno de tradición, pasión y conocimiento. Pero también arrastra dinámicas que ya no responden a la realidad actual: ciclos de venta impredecibles, falta de visibilidad en restauración, decisiones basadas en intuiciones, y sobre todo, una ausencia generalizada de datos reales y comparables sobre cómo se comporta el vino en el canal horeca.
Durante años, muchas bodegas han trabajado con la misma dificultad: saber dónde están, a qué precio se venden, cómo se posicionan frente a otras referencias o qué impacto tienen los distintos tipos de restaurantes en su estrategia comercial. Un mercado tan competitivo no puede sostenerse únicamente con percepciones. Faltaba claridad. Faltaba información. Faltaba una herramienta diseñada para dar respuestas concretas.
Ese fue el punto de partida.
El momento en el que se enciende la chispa
WineTracer no surgió de un plan de negocio escrito en un despacho. Surgió de una conversación, de una observación compartida y de la conciencia de que había una oportunidad evidente para hacer algo mejor.
Un día, Alejandro, Ismael y Carlos con perfiles distintos pero una preocupación común— se sentaron a analizar cómo funcionaba realmente la restauración desde el punto de vista del vino. Cada uno aportó un ángulo diferente: experiencia comercial, visión estratégica, conocimiento del mercado, comprensión de procesos, análisis, tecnología. Pero todos coincidieron en una misma idea:
El sector del vino necesitaba datos.
Y los necesitaba urgentemente.
Lo que empezó como un diagnóstico rápido acabó convirtiéndose en una pregunta mucho más ambiciosa: si tantas bodegas están navegando sin información clara, si tantos distribuidores operan sin referencias reales, si tantos restaurantes toman decisiones incompletas…
¿Por qué no crear una herramienta que cambie esto por completo?
El problema era evidente, pero nadie lo estaba resolviendo
Los tres socios venían observando lo mismo desde distintos ángulos:bodegas que no sabían dónde estaban realmente sus vinos,distribuidores que no tenían visibilidad sobre precios,sumilleres que no podían comparar de forma objetiva,y restaurantes que replicaban sus decisiones basándose más en costumbre que en datos.
En un mercado tan dinámico como la restauración española, esto frena la competitividad de todo el sector.
La cuestión no era si había un problema. La cuestión era por qué nadie lo estaba abordando con la tecnología adecuada.
De esa reflexión nació la visión de WineTracer: crear una herramienta capaz de ofrecer una lectura real, precisa y actualizada de cómo se mueve el vino en restauración.
Una herramienta que no sustituyera la intuición de los profesionales, sino que la fortaleciera.
Reinventarse para seguir adelante
El mundo del vino, como cualquier industria, evoluciona. Las bodegas que crecen no son necesariamente las que más producción tienen, sino las que mejor entienden el mercado y se adaptan a él. La información ya no es un lujo; es una palanca de competitividad.
Por eso, los tres socios tenían clara una idea desde el principio:
Para avanzar, el sector necesita reinventarse.Y la reinvención empieza por comprender el contexto, no solo el producto.
WineTracer es ese puente entre tradición y análisis. Es la intersección entre la experiencia del vino y la inteligencia de datos. Es la respuesta a un reto que el mercado llevaba años dejando sin resolver.
Una herramienta diseñada para potenciar a las bodegas
Desde su origen, WineTracer tiene un propósito sencillo pero profundo:dar a las bodegas la visibilidad que merecen.
No se trata solo de saber cuántos restaurantes trabajan con una marca, sino de saber:
dónde está, cómo se posiciona, qué precios se aplican, qué tipo de clientes la están consumiendo, y cómo puede reforzar su presencia en los lugares adecuados.
Las decisiones se vuelven más claras. La estrategia, más inteligente. La relación con el canal horeca, más sólida.
Cuando se entienden los datos, se entiende el mercado. Y cuando se entiende el mercado, se puede crecer de verdad.
WineTracer: donde la tradición se encuentra con la inteligencia
El proyecto nació de una conversación entre tres socios que vieron el mismo problema desde ángulos distintos. Hoy se convierte en una herramienta que quiere transformar cómo se toman decisiones en el vino y en la restauración.
WineTracer no compite con la esencia del sector. La protege. La impulsa. Y la prepara para el futuro.
Porque lo que diferencia a una bodega no es solo lo que produce, sino cómo interpreta el mundo en el que compite. Y ese mundo, ahora, se puede leer con claridad.
WineTracer
Donde la tradición se encuentra con la inteligencia.

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